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nochesarticas

MI NUEVO ESPACIO

COMO MI ANTERIOR ESPACIO LO CERRARON Y LA VERDAD NO SE POR QUÉ,

HE TENIDO QUE HACERME UNO NUEVO....PUES ESO AHÍ VAN LAS PRIMERAS COSILLAS.

A VER SI CON EL TIEMPO LO VOY MEJORANDO UN POCO.

JAY-JAY.

EN EL JARDÍN DE LA DUERMEVELA

Esta noche vuelvo a percibir su olor,
hoy el cielo oscurece para mí
y allí crece perfecta.
La puedes ver brillar
a la luz de las estrellas en su jardín,
en el jardín de la duermevela.

Ella se convierte en una obsesión,
cada nervio se estremece en erección
al sentir su dulce aliento en mi garganta
y su cálida voz susurrar muy dentro de mí:
"Ven, fóllame,
ven a mí, soy la duermevela,
Ven al jardín donde el alma sueña"

¿No lo veis? Me ofrece su bendición
y su amor de muerte.
¿No comprendéis que yo ya no soy yo
cuando ella entra en mi sangre y me pone a morir?
Buscadme allí,
en el jardín de la duermevela.

El hombre gordo nos contaba
cómo él salió de la miseria,
pero un mal día lo encontraron
electrocutado en su bañera de oro y marfil.
Unos creen en la guerra,
otros en el paraíso.
Yo, por mi parte, sólo creo en ella.
Buscadme allí,
en el jardín de la duermevela,
en el jardín de la flor perfecta.

¿No lo veis? Me ofrece su bendición
y su amor de muerte.
¿No comprendéis que yo ya no soy yo
cuando ella entra en mi sangre y me pone a morir?
Buscadme allí,
en el jardín de la duermevela.

En el jardin de la duermevela
(en el jardín donde el alma sueña),
en el jardín de la flor perfecta
(en el jardín donde el cuerpo enferma),
en el jardín de la duermevela.

AUTOAYUDA

¿Y quién entre esos que ahora te adulan y que hablan tan bien de ti,
quién permanecerá por aquí en las horas bajas?
Y cuando sientas que el suelo comienza a crujir a tus pies,
cuando duelan el hambre y la sed, ¿cómo te sobrepondrás?

¿Y adónde irás, qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Y quién por aquí que mire por ti cuando falte yo?

Y dime cuántas podrías llegar a contar
antes de que decidas dejar de contar las noches que pasan.
Y cuando suba la fiebre y el cuerpo te tiemble
y no seas quién ni a gritar mi nombre, ¿cómo te arreglarás?

¿Y adónde irás, qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Y quién por aquí que mire por ti cuando falte yo?

Tal vez no sea hoy, ni mañana, ni al otro,
pero bien lo verás, todos un día te olvidarán.

¿Y quién entre esos que ahora te adulan y que hablan tan bien de ti,
quién permanecerá por aquí para verte caer?
¿Quién vendrá con el alba y quién al atardecer,
y ante todo pregúntate quién querrá hacerlo por las noches?

¿Y adónde irás, qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Y quién por aquí que mire por ti cuando falte yo?
¿Y dime adónde irás y qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Y dime quién por aquí cuidará de ti cuando falte yo?

¿Y adónde irás, qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Y quién por aquí cuidará de ti cuando falte yo?
¿Adónde irás, qué es lo que harás cuando no esté yo?
¿Serás feliz aquí, o no?

AL NORTE DEL NORTE

Esto es para decirte
que aquí está empezando a nevar.
La playa parece un oso
que duerme junto al mar.

Es una extraña mañana
de febrero en Gijón.
Hoy siento mucho más lejos
aquellas noches de calor,
por las noches de calor.

Y esto es para decirte
lo mucho que pienso en ti.
Hay hielo sobre los coches,
¿alguna vez viviste aquí?,
perdona no logro recordar.

Miré por mi ventana,
conozco estas calles tan bien.
Te buscaré con la mente
aunque no te alcance a ver.

Y recordé viendo el muro
algo que un buen día te oí.
Vivo al norte del norte,
hace frío en mi país,
lejos de todo, lejos de ti.

Y si alguna vez te hice daño
en este u otro rincón
quiero que sepas con esto
que no era mi intención,
que si lo era, no eras tú la razón.

Y un día tuve noticias
de un extranjero sin voz,
decía ser tu amante,
y si lo era ¿quién era yo?,
y si lo era ¿quién era yo?

Creo que hablé demasiado,
ahora tengo que salir,
sigue nevando ahí fuera.
Cuídate mucho y sé feliz.
Te quiere ...

NOCHES ÁRTICAS

Hoy de nuevo
cerraremos los ojos
deseando con devoción
una nueva noche ártica
y del negro más puro,
no como el de la oscuridad
sino como el del ébano.
Así nuestros pulmones
se anegan en un sueño
que envenena y que sana.
Sueños de noches árticas,
sueños de noches ártica,
que envenenan y que sanan.

Cierra los ojos y
escucha en la oscuridad
cómo resuenan las cajas de música.
Inténtalas parar.

Cierra los ojos y
escucha en la oscuridad
cómo resuenan las cajas de música.
Inténtalas parar.

Cierra los ojos y
escucha en la oscuridad
cómo resuenan las cajas de música.
Inténtalas parar.

HAY HOMBRES ALGUNOS AÑOS MÁS TRISTES QUE YO

Anocheció en mi refugio,
me metí en el viejo café,
vi a un hombre agitando su mano
para que me acercara a él.

Murmuró: "Yo fui una vez
fuerte como el sol."
Yo pensé: "Debe ser
quince años más triste que yo,
quince años más triste que yo."

Y antes de hundir la cara en su vino
añadió con solemnidad:
"Ahora soy más débil
que el más pálido color celestial."

"Brindo por la Santa Ley",
dijo alzando la voz.
Yo pensé: "Tiene que ser
veinte años más triste que yo
o treinta años más triste que yo."

Puede ser que el horror pase a tu lado,
pero no, chico, no, ni aun así lo reconocerías.

Y hablan con tal nitidez,
quita o pon alguna tos,
de hambre, amor, dolor y de sed
que piensas por lo roto de su voz:
"Hay hombres muchos años más tristes que yo,
hombres muchos años más tristes que yo."

EL CAMINO

Me levanto y echo a andar
sin lavarme la cara.
Tal vez complete un trecho
en la Gran Espiral.
Con las cosas que he ganado
y las que he perdido.
Mi ceguera y mi bastón
en el camino.

Me encontré al predicador
seduciendo a un peregrino.
Me ofreció su mal amor
y un buen trato y yo grité:
"Todos mis pecados
viajarán conmigo
ayudándome a acertar
el camino".

Me miró y se aclaró la voz.
"Tienes que escoger", me dijo.
Advertí un bulto en su labio inferior
y otro en su pantalón.
Y yo escogí la enfermedad
y escogí el frío,
pero no equivocaré,
no equivocaré el camino.

Y corrí a la casa del doctor
y en su puerta estaba escrito
"Ve sangrando que yo llegaré
antes de que caiga el sol".
Y esperé al anochecer
pero él nunca vino.
Y ahora es más difícil soportar
el camino.

Y llegué temblando hasta el lugar
donde un viejo da cobijo.
Le dejaba masturbarse a la vez
y él me daba de comer.
Pero su pan estaba podrido
y tan agrio era su vino
que ahora el asco me es tan familiar
como el camino.

"¿Adónde te crees que vas
y de dónde crees que vienes?"
preguntaba el viejo al verme marchar
muerto de hambre y sed.
"Si no tienes rumbo,
chico, estás perdido".
Yo le respondí: "Voy hacia el sol
y vengo del camino".

"No hay nada nuevo bajo el sol,
no pretendas más que recordar".
En mi espalda sentía su voz
cuando volví a caminar.
Dime, si la novedad
no era más que un olvido.
Dime qué más tengo que temer
el resto del camino.

Y tú quieres que me aparte de él,
dices que hay un sendero.
que es la luna con su palidez
la que no me deja ver.
Pero miré hacia los lados
y nada era mío.
No hay desvíos, no hay vuelta atrás,
sólo está el camino.

Ahora debo descansar.
Este suelo es mi lecho
y mi techo es el cielo gris
que aún pretende oscurecer.
Y no me quieras despertar
si me ves dormido.
Sabe el alba que si quiere yo
la espero en el camino.

Y todos mis pecados
viajarán conmigo
hasta el más puro final
del camino.

BLANCA

¿Por qué me dejas caer?,
tú que me subiste aquí,
tú que me trataste tan bien
cuando yo me enamoré de ti.

Blanca llega hasta mi mente,
jura que ella es diferente
y es hermosa hasta en su forma de mentir.
Quién sabrá lo que ella sueña,
lo que siente y lo que enseña,
la razón por la que hoy la vuelvo a ver.

Blanca llega hasta mi mente,
jura que ella es diferente
y es hermosa hasta en su forma de mentir.
Quién sabrá lo que ella sueña,
lo que siente y lo que enseña,
la razón por la que permanezco fiel.
Blanca es tan cruel.

¿Y por qué me dejas hundirme así?,
tú que me pusiste en alta mar.
¿Y por qué me dejas aquí tirado
cuando yo me quise enamorar?

Blanca llega hasta mi mente,
jura que ella es diferente
y es hermosa hasta en su forma de mentir.
Quién sabrá lo que ella sueña,
lo que siente y lo que enseña,
la razón por la que hoy la vuelvo a ver.

Blanca llega hasta mi mente,
jura que ella es diferente
y es hermosa hasta en su forma de mentir.
Quién sabrá lo que ella sueña ,
lo que siente y lo que enseña,
la razón por la que permanezco fiel.
Blanca es tan cruel.

No olvides que al despertar
siempre hay cuchillos en el cajón.
Oh, nunca más, no,
hasta la próxima vez.

AÑADA DE ANA LA FRIOLERA

Vivían en Norteña,
una ciudad costera
donde la mar era gris
y la lluvia eterna.

Ella pasaba frío
apenas la noche llegaba.
Con una manta a cuadros
él la arropaba.

Prometieron quererse
mientras el frío existiera.
Él la llamaba
Ana La Friolera.

Tuvieron un riña
y él la dejó marchar.
Supo que no volvería,
no vuelve la ola al mar.

Ella pudo llevarse
todo lo que tenía
pero dejó olvidado
el frío que sentía.

Ahora, bajo la manta a cuadros,
él trata de coger el sueño.
Desde que ella se marchó
allí siempre es invierno.

Y la buscó sin descanso
desde San Pedro a Las Mestas.
Teme morir congelado
una noche de éstas.

La gente me llama insensato,
yo aún doy mi vida entera
por sólo una noche
con la chica friolera.

Ana La Friolera,